COMUNICAV | Nº32 primer cuatrimestre 2026

ZOOM COMUNICAV 07 Por Eva Altaver. Fotografías de Agustín Rovatti Llegamos a la entrevista con José Manuel Ortega en una Audiencia Provincial literalmente entre mudanzas. Al otro lado de la puerta del despacho, funcionarios, expedientes y equipos de trabajo cambian de ubicación para adaptarse a un nuevo modelo organizativo que está transformando la Justicia desde sus cimientos. El presidente de la Audiencia Provincial de Valencia observa el proceso con la serenidad de quien sabe que los grandes cambios rara vez llegan sin incertidumbre. Ocho meses después de asumir su cargo, analiza los retos de una Justicia sometida a una fuerte presión mientras afronta una de las reformas más ambiciosas de las últimas décadas. § LA IMPLANTACIÓN DE LOS TRIBUNALES DE INSTANCIA, LA NUEVA OFICINA JUDICIAL Y LA DIGITALIZACIÓN MARCAN UNA ETAPA DE TRANSFORMACIÓN SIN PRECEDENTES. § DEFIENDE QUE LA INDEPENDENCIA JUDICIAL SOLO PUEDE SOSTENERSE SOBRE RESOLUCIONES SÓLIDAMENTE MOTIVADAS Y ALEJADAS DE CUALQUIER ARBITRARIEDAD. § CONSIDERA IMPRESCINDIBLE AUMENTAR EL NÚMERO DE JUECES PARA AFRONTAR LA SOBRECARGA ESTRUCTURAL QUE SOPORTA LA JUSTICIA ESPAÑOLA. JOSÉ MANUEL ORTEGA Presidente de la Audiencia Provincial de Valencia Han pasado ya varios meses desde su llegada a la presidencia de la Audiencia Provincial. ¿Qué le ha confirmado la experiencia de este tiempo y qué aspectos le preocupan más de la situación actual de la Justicia valenciana? He llegado a la presidencia en un momento de cambio. La implantación de la Ley de Eficiencia, el nuevo modelo de Oficina Judicial, una nueva herramienta informática de gestión procesal y la progresiva eliminación del papel han confluido prácticamente al mismo tiempo. A veces digo que las urgencias te impiden atender las prioridades porque lo urgente acaba ocupándolo todo. Llevo muchos años en Valencia y conocía bien la situación de la jurisdicción penal, pero lo primero que me preocupó fue la jurisdicción civil. En los últimos años hemos pasado de una Audiencia que ofrecía respuestas en plazos razonables a encontrarnos con recursos que pueden demorarse dos y hasta tres años. En Derecho penal la situación es diferente. Los recursos urgentes pueden resolverse en cuestión de días o semanas y los menos urgentes suelen moverse en plazos de tres o cuatro meses. La respuesta sigue siendo razonablemente ágil gracias al enorme esfuerzo de los profesionales. De hecho, las secciones penales de Valencia están entre las más sobrecargadas de España, pero también entre las que más asuntos resuelven. Para afrontar el problema en civil impulsamos, junto con los propios magistrados, una medida de apoyo mediante compañeros en comisión de servicio. Creamos dos secciones especializadas dedicadas exclusivamente a este tipo de asuntos y eso nos ha permitido empezar a desatascar la situación. Aun así, han surgido nuevos problemas derivados de la aplicación de los MASC y de la interpretación de determinados requisitos procesales, que están generando nueva litigiosidad. Además, seguimos teniendo una jurisdicción civil de primera instancia muy tensionada. Por eso, mi primera atención se dirigió a este ámbito. «Las urgencias te impiden atender las prioridades porque lo urgente acaba ocupándolo todo».

RkJQdWJsaXNoZXIy NTQ2OTk=